22 Aug 1981, Mexico City, Mexico --- Original caption: Mexico City: Jorge Luis Borges, famous Argentine author who is practically blind at age 81, is accompanied by Maria Kodama into his Mexico City hotel. Borges, widely considered Latin America's greatest living writer, will receive Mexico's prestigious Ollin Yoliztli literature prize from President Jose Lopez Portillo. --- Image by © Bettmann/CORBIS

¿Qué ocurre si un libro contiene el universo?

Describir a Borges siendo agnóstico no resulta fácil. De repente, me encontré con dios. Vivimos en un mundo de mitos y de mitómanos, y cada uno elige el suyo, yo elijo a Borges, por encima de cualquiera.

¿Con quién querrías hablar si pudieras resucitar a un personaje histórico? Algunos quieren a Leonardo, a Miguel Ángel, a Jesucristo, etc. Conmigo el dueño de la máquina del tiempo lo tendría sencillo, unos pocos años y allí en el Café la Biela, con Bioy o con María, nunca con los dos. Hablar de “La casa de Asterión”, de “La inversión de Morel”, de “Bustos Domecq”, de Silvina, de “Las ruinas circulares”, cuento favorito de María Kodama.

Solo García Márquez y Cervantes “comen en la mesa” de Borges

Para mi la sombra de Borges es muy alargada y solo García Márquez y Cervantes “comen en su mesa”, como se dice ahora. Pero “comen en su mesa” durante 1 o 2 páginas, nadie mantiene el nivel ni 4 hojas seguidas. Diría la entrada en el avión en “La bella durmiente”, la primera y la última página de “El coronel no tiene quien le escriba”, 50 hojas de la “Cien años de soledad”, sus mariposas, sus cerdos, sus carteles, ese ángel caído que cruza Macondo y no mucho más en el caso de Márquez están al nivel Borges; y las primeras 20 hojas de “El Quijote”, los gigantes y los molinos, los batanes que adoraba Saramago por el lado de Cervantes.

Borges

Terminaré hablando de mi admirado “Aleph” donde el propio cuento de “El Aleph” es casi el más flojo, regalando 3 páginas, cosa impropia del genio, pero la descripción del propio “Aleph” merece la pena, leer Inverness es erizante. Solo por esa frase merece la pena el libro entero. El libro en sí, como las ruinas, es también circular y cuando acabas no se te ocurre nada mejor que hacer que volver a abrir “El inmortal”, ese cuento en el que el detective eres tú intentando saber quién es ese misterioso Marco Flaminio Rufo que osó anhelar la inmortalidad, saltas a Asterión, a Emma, a esos dos Reyes despidiéndose forzosamente en la inmensidad del desierto.

¿Qué ocurre si un libro lo engloba todo?

¿Qué ocurre si un libro junta tigres, reyes, asesinos, amantes, cuchilleros? ¿Qué ocurre si un libro lo engloba todo? ¿Qué ocurre si un libro contiene el universo? Que se convierte en la mente de un dios, que se convierte en la mente de Borges, que se convierte en Borges. Borges es el Aleph. Y yo me siento muy afortunado de haberlo leído y muy desdichado de no poder leerlo otra vez. Ya sólo me queda el placer de releerlo.

AUTOR: Alejandro de León